Translate

miércoles, 1 de marzo de 2017

Equinocio de primavera, el viaje hacia el círculo mágico

Hubo un tiempo que el hombre estaba conectado a la naturaleza, al Universo,...a todo lo que existía y todo ese conocimiento estaba accesible para ellos.

En este tiempo remoto, tenían lugar ceremonias para sincronizarse con el momento Cósmico que se estaba viviendo y para ello buscaban entornos especiales, puntos energéticos de la Tierra donde la energía que emanaba ayudaba a potenciar el momento.

Esta es la historia de un joven muchacho en su primera visita al círculo mágico del Norte, allí donde los Druidas completaban sus ritos y donde acudían en peregrinación en el solsticio de primavera.

El viaje duraba varios días, pues vivía al Sur. En el grupo viajaban Maestros instructores y jóvenes aprendices que noche tras noche, iban recibiendo instrucción sobre diversos temas.

Una de las noches, había una gran hoguera con madera de ciprés. Según la instrucción, había que saltar la hoguera, pero al muchacho le daba miedo el fuego.

"Afronta tus miedos, muchacho, sólo así serás libre de ellos"



El joven se dispuso a saltar. Se alejó para tomar distancia y velocidad y saltó.

Al caer piso una de las ramas que se le clavó en el pie. El dolor era espantoso. Había sangre chorreado por el pie, pues la rama casi lo atravesaba. El Maestro extrajo la rama. Le pusieron un emplaste de hierbas que le calmó el dolor y se lo vendaron.

"No puedes ocultar emociones a tu cuerpo, pues él hará por mostrarte aquello que escondes. Libera la emoción, libera el corazón. Sólo reconciliándote contigo mismo, encontrarás la paz que ansias"

El muchacho meditó sobre las palabras que le dijo el sabio. Tenía razón. Estaba ansioso por meterse en el círculo mágico. Había escuchado mucho al respecto y el haber saltado sobre la hoguera, lo acercaba inevitablemente a ese momento.

Esa noche recibió en sueños un símbolo que trazó sobre pie y alrededor de su cuerpo.

A la mañana siguiente, el pie estaba casi recuperado.

En unas jornadas más de viaje, llegaron al círculo mágico. La cola para entrar se alargaba varios kilómetros. Cuando llegó su turno, fue recibido por el Gran Maestro que sostenía un candil y su vara de mando coronada por un gran cuarzo.

"Adelante muchacho, es el momento. Es tu momento"

Empezó recorriendo el círculo desde el Sur hacia el Oeste. Dio tres vueltas completas acercándose cada vez más al centro hasta que estuvo en el centro del círculo. En ese momento, varios fenómenos ocurrieron al tiempo.

Sintió una fuerza magnética entrando por los pies y al mismo tiempo por la cabeza. Era una fuerza toroidal que recorría todo su cuerpo y ampliaba su propia energía que se hacía más y más grande. Según pasaban los minutos, se iba sintiendo cada vez más liviano y ligero, como si estuviera flotando. Su mente se liberaba de pensamientos, abriéndose al conocimiento Universal, liberando límites terrenales para aceptar lo designado como una verdad aplastante.

Que gran liberación.




UNIÓN

Con todo y con El Todo.

Después de aquel momento, nada volvió a ser lo que era.

El gran Maestro se le acercó cuando hubo salido del círculo y le dijo:





"Mi tiempo aquí ha terminado. He esperado mucho tiempo por mi sucesor y ahora lo tengo frente a mi. Bienvenido a tu casa Maestro".

Y allí se quedó.

1 comentario:

  1. Este signo siempre m llamo la atención y cuanto más leo de el mas m gusta.Gracias por aportarnos información que nos hacen crecer. ��������

    ResponderEliminar