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viernes, 24 de febrero de 2017

Liberar nuestro cuerpo de las energías externas

Durante todo el día, es inevitable que entremos en contacto con cuanto y cuantos nos rodean.

Eso nos lleva a veces, a vernos o sentirnos impregnados por energías externas. Si estas son energías densas: nerviosismo, envidias, tensiones, disputas, cotilleos,..podemos vernos afectadas por ellas y notar como nuestra energía se resiente.

Cuando llegues a casa, disponte a tomar una ducha relajante. Visualiza como el agua "limpia" todo tu cuerpo, no sólo el cuerpo físico, sino también los cuerpos sutiles. Siente como tu energía se va recuperando y liberando de todo lo que no le pertenece.

Ponte ropa limpia y siéntate en posición meditativa. Coge una selenita y pásala por tu aura como si la estuvieras peinando y finalmente sostenla a la altura del segundo chakra para liberar todas las emociones.

Es momento de dejar ir todos los pensamientos y vivencias que has tenido durante el día. Obsérvalas. Toma conciencia de la maestría que encierran y de la enseñanza que tenían para ti. Posiciónate como un observador externo, no entres en juicios ni en valoraciones, así podrás observar la situación y aprender de ella. Si hay algún pensamiento que te altera, envíalo a la Tierra por el cordón que te une a ella. Agradece que Ella transmute esta energía por ti.

Finalmente, cuando termines el ejercicio y te sientas calmado, es decir, te vuelvas a sentir muy Tú y a gusto en tu piel, siéntete agradecido por la experiencia y por como te ayuda a crecer y a evolucionar.

Namasté




jueves, 2 de febrero de 2017

Limpiar nuestra casa de energias

A veces no nos encontramos bien en casa, notamos "cosas raras"...puede ser de un día para otro, después de la visita de alguien o de que hayamos tenido un día malo.
Todo es energía, nuestro pensamiento, nuestros sentimientos, los disgustos y todas las vivencias que arrastramos, las buenas y las malas. Con malas me refiero a energías mas densas o negativas.
Si pasamos por una racha en la que estamos cansados, algo deprimidos, apáticos, preocupados, tristes...esa es la vibración que estamos emitiendo. Imagina que es como una nube a tu alrededor. Esa nube te acompaña a donde vayas, al salón, a la cocina,...lo va impregnando todo y se hace hasta pesado el aire.
Para limpiar nuestra casa de esta vibración tenemos varios métodos. En este tema pasa como con la limpieza de piedras, cada maestrillo tiene su librillo. Os cuento un par de ellos y que os sirvan de inspiración para el vuestro propio.